Enuma Elish, el poema babilónico que narra la creación del universo

Enuma Elish

Enuma Elish, el poema babilónico que narra la creación del universo

Los sumerios fueron la primera civilización que pobló la tierra, para los que no lo sepan. Sentaron las bases de la civilización moderna. El Enûma Elish, quizá el primer libro del mundo, fue encontrado en los restos de la Biblioteca de Ashurbanipal en Nínive (Mosul, Irak) por Austen Henry Layard en 1849 (en forma fragmentada) y publicado por George Smith en 1876.

 

El Enûma Eli consta de unas 1000 líneas inscritas en babilonio antiguo. La obra está dividida en 7 tabletas de arcilla que contienen entre 114 y 171 líneas de texto cuneiforme. La tableta V jamás ha podido encontrarse, o al menos no en su totalidad, pero el resto de la obra está completa a excepción de esta tableta. En Sultantepe, la antigua Huzirina, cerca de la ciudad contemporánea de Sanliurfa, en Turquía, se descubrió un duplicado de la Tabla V. El único "pequeño problema" es la traducción de la escritura sumeria, que no siempre es posible realizarla, dejando lagunas en algunas secciones.

 

Este poema es uno de los textos más esenciales para comprender la cosmovisión del pueblo de Babilonia, basada en el dominio de Marduk y el origen de la humanidad para servir a los dioses. Su principal objetivo, sin embargo, no es una explicación de la teología o la teogonía, sino la elevación de Marduk, el dios principal de Babilonia, por encima del resto de los dioses de Mesopotamia.

 

Hay múltiples réplicas del Enûma Eli por toda Asiria y Babilonia. La biblioteca de Asurbanipal tiene una réplica del siglo VII a.C. Lo más probable es que el texto se escribiera en la Edad de Bronce, en el período que gobernó Hammurabi, el sexto rey de Babilonia, o durante la dinastía Casita (entre los años 1742 a.C. y 1155 a.C.), aunque algunos investigadores creen que se escribió hacia el 1100 a.C.

 

Lo más impresionante de este libro es la descripción de algunas maquinarias, mencionadas por el autor como "objetos de los dioses", que se parecían más a los aviones actuales. Por no mencionar el hecho de que la mayoría de los textos religiosos que conocemos parecen haber sido reversiones de la literatura sumeria, incluida la Biblia y su Génesis, que es muy similar al Emuna Elish.

 

La epopeya de la creación en el Enuma Elish y el relato de la creación en el Libro del Génesis tienen importantes paralelismos. En el Génesis se describen seis días de creación y un séptimo día de descanso, mientras que en el Enuma Elish se describen seis generaciones de dioses y un séptimo día de descanso. Ambos siguen la misma secuencia de creación, comenzando con la Luz y terminando con el Hombre. La diosa Tiamat es comparable al Océano en el Génesis, ya que la palabra hebrea para océano tiene la misma raíz etimológica que Tiamat.

 

Muchos investigadores han llegado a la conclusión de que, o bien ambas versiones tienen el mismo origen, o bien una es una versión modificada de la otra, basándose en sus similitudes.

 

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