4 extraños casos de combustión espontánea 

combustión espontánea

4 extraños casos de

combustión espontánea

No hay muchas respuestas científicas para el extraño fenómeno de la combustión espontánea, pero podemos decir que ocurre cuando un ser humano arde en llamas debido a una reacción química interna que no es inducida por una fuente de calor externa.

 

He aquí algunos casos reales de combustiones espontáneas que han provocado la muerte de algunos individuos.

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    George Mott (1986)

     

    Después de que George Mott, un bombero neoyorquino de 58 años, y la cama en la que estaba tumbado se redujeran a cenizas, sólo se encontró un cráneo encogido y una costilla. Los investigadores especularon que las llamas fueron provocadas por un cortocircuito eléctrico y una fuga de gas. Mott era conocido por ser un gran fumador y bebedor, y no portaba la máscara de oxígeno que usualmente llevaba.

     

    Robert Bailey (1967)

    Un extraño ejemplo de combustión espontánea se produjo en Londres cuando un conductor de autobús observó unas llamas azules en la ventana de un piso alto y las confundió con un chorro de gas. El testigo se puso en contacto con los bomberos, y Robert Bailey, un vendedor ambulante, fue descubierto muerto en la escalera del edificio, que estaba ardiendo. Según un bombero, las llamas azules -que se apagaron con una manguera- emanaban de una abertura en el abdomen de Bailey, quien todavía estaba vivo cuando su cuerpo empezó a arder.

    John Irving Bentley (1966)

     

    Irving, John Bentley era un físico de 92 años de Pennsylvania que fue descubierto carbonizado en su bañera. El cuerpo de Bentley quedó reducido a la mitad inferior de su pierna derecha, con el pie todavía en una zapatilla. La víctima estaba tan calcinada que los restos fueron descubiertos en el sótano debajo del baño. Según una teoría, las cenizas de la pipa de Bentley cayeron sobre su ropa, y las cerillas que llevaba en el bolsillo provocaron el incendio. Se encontró una jarra de agua rota en la bañera, lo que implica que Bentley intentó apagar el fuego pero pereció antes de poder hacerlo.

    Michael Faherty (2010)

    Michael Faherty, de 76 años, fue encontrado muerto en la sala de su casa, con la cabeza cerca de la chimenea. La vivienda no sufrió grandes daños, salvo el techo y el suelo justo donde estaba el cadaver de Faherty, cuyo cuerpo estaba totalmente quemado. La policía, por su parte, no cree que la chimenea sea la culpable del siniestro. El incendio se investigó profundamente y se llegó a la conclusión de que entra en la categoría de las combustiones humanas espontáneas para las que no existe una explicación adecuada, declaró la policía. 

     

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